¿A que se debe todo?

Mientras la vida pasa estamos pensando, en ¿qué o para dónde? estoy destinada en mi vida, solo quiero recordarte algo muy importante; Tus pensamientos no son los pensamientos de Dios ni tus caminos los caminos de Él, no te frustres pensando, no te lamentes por lo que estas pasando o pasaste  porque en un determinado tiempo sin duda contaras y ayudaras a todas aquellas mujeres o personas que se atraviesan a tu vida para simplemente testificar las grandezas que Dios te permitió vivir ya sea bueno o malo.

Tu esencia como mujer no la dejes, solo por el hecho de que alguien te dijo una palabra que te causo herida impacte y se quede contigo porque te lastimo. Yo sé que es difícil ignorar, rechazar aquello que no deseas, que se quede contigo y te perturbé ese pensamiento, pero tenemos la plena seguridad y convicción que Dios es el único que puede librarnos en sanar nuestros pensamientos, siempre cuando lo reconozcamos y aceptemos es ahí cuando empezamos a renovar nuestra mente hacia una nueva libertad.

No paremos de hacer el bien para nuestras vidas y almas porque a su tiempo llegara ciertamente nuestra recompensa.

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